
30/11/11
23/11/11
· A todas luces ·

Por favor bombilla de castillo flaco
¿Cómo dice? ¿de castillo, flaco?
Flaco favor...
¡Ustés de allende!
¿Allende?
Allende los mares
Si, de Casquería Fina
Se ha equivocado destablecimento, esto es una férrea tería
¿Entonces?
Bombilla de castillo fino
¿De finas almenas?
Sí, de almenas dentadas
almendradas
Se ha equivocado destablecimiento, esto es una clínica zen y tal
¿Entonces?
Bombilla de casquillo fino
¿de 40, 60 ó 100 vatios?
de 60
¡A todas luces!
¿De los 60 del siglo de las luces?
No, de bohemia,
luces de bohemia,
como el cristal.
16/11/11
· Ryuichi Sakamoto ·

R-5, Erre cinco en Pekín.
6 personas 6
3 delante 3 detrás.
Monzón de agosto en oriente.
El limpiaparabrisas, en su vlin-vlan de viejo y a todo meter no podía con los cuajos de lluvia.
Para la merienda, galletas de chocolate especial.
Risas, risas sonoras con eco en una guantera vacía de papeles y destornilladores.
Pekín, manillares horizontales y libélulas en Zig! Zag!
Y una banda sonora original
B S O
Sakamoto, Or i en tal.
Hoy, se lo he susurrado entre bambalinas.
7/11/11
· p a l a b r a ·

1/11/11
· Rito animal ·

27/10/11
24/10/11
19/10/11
1/10/11
16/9/11
· edición crepuscular ·

Se diría que el libro en soporte papel que alimenta una industria fabulosa de prototipos, en cierto modo está en peligro de extinción y desprende ya el extraño aroma de lo crepuscular. Los discursos retóricos y satisfechos en torno al libro se contraponen a nuestra diaria experiencia marcada, entre otros factores, por la disminución de la lectura en centros escolares, la pobre dotación de nuestras bibliotecas públicas o los programas de fomento del libro. La lectura, que es y ha sido un factor clave en el acceso al conocimiento para la formación del individuo, parece considerada como un lujo inaceptable en el mundo de la utilidad inmediata: está creciendo el analfabetismo de los alfabetizados. Asimismo, los movimientos de concentración y transnacionalización editorial han llegado a alcanzar niveles más que significativos.
Esta nueva situación evidencia la distancia, sin precedentes en nuestro país, entre los grandes grupos de comunicación multimediáticos (también propietarios de sellos editoriales) y las editoriales pequeñas y medianas. Se configura así, un panorama cultural e industrial del libro que reclama un análisis y una valoración urgentes toda vez que sus efectos ya se hacen notar en todo el proceso del libro: en la elección de los textos, en cómo se producen los libros y en cómo éstos se comercializan y promueven ante la sociedad lectora.
Se observan con preocupación ciertas prácticas que dificultan el acceso a las librerías de los fondos de editoriales independientes, o que tienden a debilitar el sistema del precio fijo. Las mismas instituciones del sector precisan renovarse para dar respuesta a las nuevas exigencias del mercado.
Las administraciones responsables de la Cultura del Libro parecen convencidas de habitar en el mejor de los mundos posibles. En cualquier nivel, -municipal, autonómico o de la administración central- se constata la consolidación de dotaciones presupuestarias a todas luces insuficientes para el fomento de la edición y el desarrollo de la lectura pública, vulnerando, entre otros, el derecho de autor. En este contexto, edición e independencia son nociones socialmente necesarias que han de seguir vinculadas.
Los editores independientes que desde su opción personal apuestan por la calidad, defienden el valor simbólico de la edición y se sienten cómplices de los autores, los libreros, los bibliotecarios, los lectores y los ciudadanos comprometidos con los valores que el libro intrínsecamente entraña.




