4/12/11

· La escalera en perspectiva ·



La escalera probablemente existe desde que se tuvo la necesidad de superar el desnivel de un terreno.
La primera escalera data del año seismil a.c. más o menos, lo que la convierte en la estructura arquitectural más antigua de la humanidad.
Unas piedras colocadas para facilitar la ascensión o unos troncos estratégicamente alineados para proporcionar un descenso infalible, la gradería asegura el desplazamiento vertical.
La escalera se utilizó para garantizar una posición estratégica con respecto al enemigo. Siempre en una elevación superior. Desde una posición superior.
Aunque la escalera haya facilitado ese ponerse encima, también los peldaños han permitido el ascenso a montañas sagradas, lo que indica que la escalera también se ha erigido con fines espirituales.

Las pirámides de Egipto tienen escaleras interiores que descienden a las tumbas sagradas y escaleras exteriores que conducen a los firmamentos astrales. Confucio utilizó la escalera para alcanzar los reinos celestiales. La torre helicoidal de Babel estaba rodeada de una escalera elíptica por la que subían y bajaban frenéticamente todas las lenguas con el fin de consensuar un lenguaje único y universal para la humanidad. También para Borges, su biblioteca de Babel se compone de un número indefinido de galerías hexagonales desde las que se ven interminablemente los pisos inferiores y superiores por los que serpentea una escalera espiral que se abisma y se eleva hacia lo remoto. Escher, iluminado por los alicatados simétricos de la Alhambra, hizo un prodigioso tratamiento de la geometría y la perspectiva. Su talento artístico consistió en engañar nuestros sentidos mediante la representación de escaleras imposibles pero tratadas gráficamente con aparente normalidad. En las artes plásticas, la ascensión suele ser metáfora de elevación hacia la sabiduría, hacia un estrato superior hacia el que tiende el ser humano. Al contrario, el descenso es metáfora de degradación y sumersión en la oscuridad.

Los franceses tienen una expresión: l esprit de l´escalier. El espíritu de la escalera. Es lo que se piensa bajando la escalera. Lo que se pudo o se debió decir y no se dijo. La inspiración vino descendiendo la escalera de la tribuna (Didérot). También Rousseau en sus Confessions establece ese rellano de la escalera como el lugar en el que súbitamente se detuvo para transformarse definitivamente en un misántropo.


2/12/11

· Nicanor Parra _ Premio Cervantes 2011 ·


El mundo moderno es una gran cloaca:
Los restoranes de lujo están atestados de cadáveres digestivos
y de pájaros que vuelan peligrosamente a escasa altura.
Esto no es todo: los hospitales están llenos de impostores,
sin mencionar a los herederos del espíritu. [...]
Los industriales modernos sufren a veces el efecto de la atmósfera envenenada,
junto a las máquinas de coser suelen caer enfermos del espantoso mal del sueño
que los transforma a la larga en unas especies de ángeles.
Niegan la existencia del mundo físico
y se vanaglorian de ser unos pobres hijos del sepulcro.
Sin embargo, el mundo siempre ha sido así.
La verdad como belleza, no se crea ni se pierde
y la poesía reside en las cosas o es simplemente un espejismo del espíritu.

De: Poemas y antipoemas, 1954.



23/11/11

· A todas luces ·



Por favor bombilla de castillo flaco

¿Cómo dice? ¿de castillo, flaco?

Flaco favor...

¡Ustés de allende!

¿Allende?

Allende los mares

Si, de Casquería Fina

Se ha equivocado destablecimento, esto es una férrea tería

¿Entonces?

Bombilla de castillo fino

¿De finas almenas?

Sí, de almenas dentadas

almendradas

Se ha equivocado destablecimiento, esto es una clínica zen y tal

¿Entonces?

Bombilla de casquillo fino

¿de 40, 60 ó 100 vatios?

de 60

¡A todas luces!

¿De los 60 del siglo de las luces?

No, de bohemia,

luces de bohemia,

como el cristal.




16/11/11

· Ryuichi Sakamoto ·

R-5, Erre cinco en Pekín.

6 personas 6

3 delante 3 detrás.

Monzón de agosto en oriente.

El limpiaparabrisas, en su vlin-vlan de viejo y a todo meter no podía con los cuajos de lluvia.

Para la merienda, galletas de chocolate especial.

Risas, risas sonoras con eco en una guantera vacía de papeles y destornilladores.

Pekín, manillares horizontales y libélulas en Zig! Zag!

Y una banda sonora original

B S O

Sakamoto, Or i en tal.


Hoy, se lo he susurrado entre bambalinas.


Feliz.



7/11/11

· p a l a b r a ·



Más que tomar la palabra, habría preferido verme envuelto por ella y transportado más allá de todo posible indicio. Me habría gustado darme cuenta de que en el momento de ponerme a hablar ya me precedía una voz sin nombre desde hacía ya mucho tiempo: me habría bastado entonces encadenar, proseguir la frase, introducirme sin ser advertido en sus intersticios, como si ella me hubiera hecho señas quedándose, un momento, interrumpida. No habría habido por tanto inicio; y en lugar de ser aquel de quien procede el discurso, yo sería más bien una pequeña laguna en el azar de su desarrollo, el punto de su posible desaparición.



De lenguaje y literatura
Michel Foucault




1/11/11

· Rito animal ·


Me fascina observar las hormigas. Entro en un trance natural que me traslada al no ser de la naturaleza. Me sosiega, me reconcilia con mi estado natural.
Una vez, me sorprendió ver cómo las hormigas transportaban los cadáveres de sus compañeras de regreso a su campamento. Supuse que lo hacían para celebrar un duelo con su tribu hormiga. Luego aprendí que era esa la finalidad en mi apasionada lectura de Konrad Lorenz. Por él, descubrí que en las parejas de diferentes especies de animales, los individuos se apartaban del grupo después de vivir la muerte de su compañero. En todas las especies, los individuos han mostrado cambios de conducta asociados a la muerte de algún animal al que estaban vinculados. ¿Es ésto, de alguna forma, conciencia de muerte?
El caso de los elefantes es el que más me impactó por su semejanza con el duelo humano. Los elefantes, en su camino de retorno al campamento primigenio que abandonan temporalmente en busca de alimentos, agua y mejor clima, en su vuelta al origen, tropiezan con los restos de algún compañero fallecido en su trayecto de ida. Ese encuentro les provoca una reacción de agitación, desorientación, tensión y emisión gutural de un sonido semejante a un lamento.
Este reencontrarse con los restos de un ser de nuestra tribu tiene una larga historia antropológica y evolutiva en la que las influencias culturales y religiosas han ido sedimentándose en el rito ancestral y funerario. Mis seres queridos están enterrados en lo alto de una rambla almeriense sobre el mar. La gente de aquel lugar rinde homenaje sencillo a sus muertos con flores, velas y cánticos. Mi participación en sus celebraciones siempre me ha producido sosiego y reconciliación con mi estado natural.
He observado a un hombre susurrar a los caballos y conseguir con una sola y larga cinta amarilla que se movieran en la dirección indicada; sin emitir un grito, sin dar una orden, sin imponer el hierro de una brida en la boca. El gesto de un brazo en armonía con el movimiento oculto de la naturaleza me ha producido sosiego y reconciliación con mi estado natural.


27/10/11